Ensayo · Devoración
Error fundamental
De pronto tengo el mal de mirada de poeta. Descubierto y diagnosticado por mi amigo Chávez. Esto es, ver poéticamente la realidad, las cosas.
Chávez me aconseja: «No veas la vida tan poética, sino más práctica». Él es razonable, pero la razón mata a la poesía, y la poesía se toma vacaciones, una breve estancia en la racionalidad.
Esto merece una explicación:
Quién me conozca hace bastante sabe que me dejo llevar por la poesía de las cosas, pero a veces o siempre el mundo es más crudo, menos romántico, menos literario. Las cosas son o no son en este mundo práctico y así uno vive experiencias.
El sentimiento de tropezar con alguien es semejante al rocío en las montañas.
Esta poesía de las cosas o la poesía de alguien me lleva a la ceguera racional o lo que es peor a la ilusión razonativa.
Como verá este texto no está exento de mal de mirada de poeta.